lunes, 13 de diciembre de 2010

PSICOFISIOLOGÍA. Que miramos cuando vemos.




Esta es una pequeña síntesis de mis apuntes de clase de la materia Psicofisiología, que dicta el Profesor, Psicoanalista, Teodoro Lecman en la Carrera de Psicopedagogía del IES Nª1, Dra Alicia Moreu de Justo.

VERSIÓN LIBRE QUE NUNCA SERÁ CORREGIDA. No apta para exámenes.

Desde el SXVIII, y por un recorte particular que realiza la ciencia positivista, entendemos al cuerpo como separado y extraño a nuestra mente. Tan extraño nuestro cuerpo es a nuestra mente, que entendemos al primero como una máquina, conformada por sistemas diferenciados. Y tan extraño es que para estudiarlo podemos subdividirlo, cortarlo y estudiarlo desde un organismo muerto. ¿Pero es realmente un ser humano un cadáver? Es realmente sangre lo que estudiamos en un laboratorio, es decir, que somos realmente cuando ya no somos? Esto es lo que seguramente la biología no puede explicar. No puede explicar el cuerpo real, solo puede explicar retazos, fragmentos, pero eso no somos nosotros.

Existen diferentes modelos, desde la biología, para abordar el cuerpo humano como máquina:
Por ejemplo, como máquina autorregulada (como una máquina de vapor, así lo explicábamos durante la primera revolución industrial) y como máquina cibernética (desde la década del ´60). Cómo máquina cibernética que somos, nuestro cerebro es entendido como una metáfora del ordenador. Nuestro cuerpo emite, igual que un sistema cibernético, mensajes. Unívocos, sin posibilidad de equívocos.
De lo que nunca podrá dar cuenta la biología es del deseo y del lenguaje. De cómo el lenguaje, con sus ausencias, sus presencias y sus equívocos, nos introduce en un mundo (que no controlamos concientemente) de un goce imposible y de deseos lábiles, sin objeto. De como nos enfermamos porque deseamos. De como el cuerpo es un cuerpo deseante, atravesado por la ausencia de sentido y en una búsqueda permanente de algo que ya no está.

Retrocediendo un poco...desde la psicología científica de principios de siglo, intrigó a los investigadores positivistas , la relación del cuerpo con nuestra mente. Y entendimos, que por ser nuestro sistema nervioso, particular, percibimos la realidad de una forma, también particular a nuestra especie. Entonces, pienso...¿que vemos cuando miramos?

El antropólogo Carlos Castandena en " Extractos de pensamiento olmeca" decía:

"Los brujos dicen que estamos dentro de una burbuja. En una burbuja en la que somos colocados en el momento de nacer. Al principio está abierta, pero luego empieza a cerrarse hasta que nos ha cerrado en su interior. Esa burbuja es nuestra percepción. Vivimos dentro de ella toda la vida. Y lo que presenciamos en sus paredes redondas es nuestro propio reflejo. La cosa reflejada es nuestra visión del mundo. Esa visión es primero una descripción que se nos da desde el instante en que nacemos y cada día se va solidificando hasta que toda nuestra atención queda atrapada en ella y entonces la descripción se transforma en visión, en nuestro mundo tridimensional."
Solamente el "guerrero" es capaz de romper la burbuja, de ver algo más...pero este es otro tema, creo.

Luego estudiamos qué somos como individuos en el devenir de la evolución. Huxley, desde una posición evolucionista, nos sitúa en la cima de la escala y entiende que somos la especie que más se aproxima a la perfección. Auque no completamente. Para alcanzar este ideal deberíamos poder despojarnos de nuestro cuerpo. ¿Sería un escalón más en nuestra evolución? Es interesante relacionarlo con los "seres de conciencia"de los que nos habla la tribu olmeca, en otro trabajo de Castaneda, "Las enseñanzas de Don Juan", seres que, entienden, existen entre nosotros, si pudiéramos percibirlos. Algunos de ellos, sí podrían.

Otro tema es como nos recortamos como cuerpo humano en relación al entorno y que relación mantenemos con él. Cuál es el grado de dependencia y como transformamos el medio en el que vivimos.

Por otro lado: ¿Qué clase de equilibrio o desequilibrio mantenemos con el entorno biológico? ¿Existe algo así como el equilibrio en el mundo físico, o es sólo una el lectura desde las corrientes ecologistas? El mundo podría ser solo un gran caos con algo de orden momentáneo, pero un gran desorden general, sin principios ni fines. ¿Y qué entendemos por "equilibrio"?

Hay autores, que avanzando sobre este concepto, también entendido como homeostasis, o autorregulación (1), lo aplican, también en el plano psíquico y nos hablan de equilibrio y armonía en psicología. Lo cual nos induce a pensar en, por ejemplo, un Yo unificador, integrado y armonioso. En realidad, desde Lacan el Yo es comprendido como un desorden de identificaciones. Y, en este sentido el objetivo del análisis sería algo así como lograr una especie de paranoia dirigida... (algo de orden necesitamos, por supuesto, pero no hay que hacerse muchas ilusiones con esto, creo).

Esta es una síntesis abierta...y continuará seguramente.

(1) homeostasis y autorregulación son conceptos similares, pero no son sinónimos.

Bibliografía complementaria:

www.elvuelodelaguila.com.ar/
detodounpoco-tag.blogspot.com/.../carlos-castaneda-libros-para-descargar.html




1 comentario:

  1. Interesante. Gracias por compartir! Belén Otero, psicopedagoga

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